Canadá planea el internet más censurado del mundo libre

El actual primer ministro canadiense es Justin Trudeau
El actual primer ministro canadiense es Justin Trudeau

El Gobierno canadiense, con el primer ministro Justin Trudeau a la cabeza, pretende aprobar un proyecto de ley, la Bill C-10, que convertiría a su internet en el más regulado del mundo libre. Algo que ha escandalizado a varios expertos del país, que consideran que el proyecto de ley se asemeja a una auténtica censura.

Regular a las redes sociales

El objetivo del gobierno es regular los contenidos online en plataformas como YouTube, Twitter, Instagram o TikTok, de una forma similar a la regulación de televisión y radio. De esta forma, los generadores de contenido profesionales necesitarían una licencia especial, y, lo que es más grave, los organismos estatales tendrían control sobre lo que los usuarios, profesionales o no, suben a las plataformas.

Los políticos controlarían los contenidos de internet

El Gobierno se escuda en que pretende conseguir un internet más inclusivo, así como potenciar los contenidos canadienses. Por supuesto, la única forma de conseguir esto, en la práctica, es limitar el acceso a los contenidos que el usuario realmente quiere ver. Por otro lado, insiste el Gobierno en que, de esta forma, se pretende erradicar el discurso del odio; pero para erradicar el discurso del odio o los delitos online, ya existen leyes que permiten enjuiciar a cualquier individuo que cometa estos crímenes. La diferencia real es que, con este proyecto de ley, sería un organismo dependiente del Gobierno el que regula los contenidos, no la ley.

El Gobierno “más anti-Internet de la historia de Canadá”

Por supuesto, no han faltado las voces críticas: Michael Geist, profesor de Derecho en Ottawa y Presidente de Investigación sobre leyes en Internet y Comercio Electrónico en Canadá, se ha mostrado totalmente en contra, y habla del gobierno “más anti-Internet de la historia de Canadá”. Sorprende que el Gobierno financie sus investigaciones para, luego, hacer caso omiso a sus recomendaciones.

Incluso Google ha expresado públicamente sus reticencias, y advierte de que estas medidas pueden poner en peligro la libertad de expresión de los usuarios canadienses.

Una dictadura con apariencia de democracia

Si se aprueba este proyecto de ley, Canadá tendría el internet más regulado del mundo libre. Por eso, los opositores ya empiezan a comparar la medida con actuaciones más propias de dictaduras que de democracias.