Biden impone las sanciones más duras a Rusia desde la guerra fría

Joe Biden
Joe Biden

Estados Unidos ha anunciado nuevas sanciones para Rusia, que incluyen la expulsión de 10 funcionarios de inteligencia de la embajada en Washington y multas a 32 entidades e individuos, entre ellas 6 compañías tecnológicas, por formar parte de las interferencias rusas en las elecciones estadounidenses.

También, han prohibido la compra de bonos del tesoro del Gobierno ruso a los bancos estadounidenses a partir del 14 de junio de 2021. Ha bloqueado todos los préstamos al Banco Central Ruso. Y además, desde el gobierno estadounidense han asegurado que algunas decisiones contra Rusia serán “secretas”.

El objetivo de la Casa Blanca con estas medidas es castigar a Rusia por las campañas de ciberespionaje, los intentos de influir en las elecciones y el aumento de militares en las fronteras rusas, concretamente en Ucrania.

Los estadounidenses han culpado públicamente a la agencia de inteligencia exterior rusa de llevar a cabo el pirateo de SolarWinds, accediendo a datos de las empresas más grandes de EE.UU e incluso a agencias del gobierno, una de las razones por las que se han impuesto estas sanciones.

No es la primera vez que Biden lleva a cabo estas medidas contra Rusia a pesar del corto tiempo que lleva en el despacho oval. En marzo de 2021, sancionó a siete funcionarios rusos y a 12 entidades por el envenenamiento del opositor ruso Alexéi Navalni.

Ante esto, Rusia no se ha quedado indiferente, el ministro de Exteriores ruso ha declarado que como EEUU siga imponiendo este “intercambio de cortesías”, Moscú le pedirá a los estadounidenses que reduzcan sus diplomáticos en Rusia de los actuales 450 a 300. También, ha añadido que el gobierno ruso se guarda “medidas dolorosas” para los futuros negocios estadounidenses.

Además, Rusia ha anunciado que expulsará a diez diplomáticos estadounidenses y elaborará unas sanciones respuesta a las medidas del país norteamericano. Y limitará y cesará actividades de las fundaciones y organizaciones gubernamentales de EE.UU que infieran “abiertamente” en los asuntos internos rusos.

Desde la Guerra Fría no se habían impuesto sanciones tan restrictivas con Rusia. Tan solo Barack Obama había impuesto estas “multas” al Gobierno ruso. Las primeras fueron en 2014 tras el referéndum secesionista de Crimea. Estados Unidos congeló los activos y prohibió los visados de siete altos cargos rusos, a los que consideraba involucrados en la votación. En este caso, el presidente declaró que no se iba a tomar medidas en contra de las empresas de los sancionados.

Posteriormente, en 2016, Obama impuso sanciones económicas contra organismos de espionaje, individuos y empresas de seguridad informática rusos y expulsó a 35 diplomáticos por supuestos ataques cibernéticos durante las elecciones de EEUU de 2012.

Las sanciones económicas implican la congelación de bienes a las principales agencias de inteligencia rusa.

Por último, en 2018, semanas antes de que Obama abandonara el despacho oval, impuso sanciones al Gobierno ruso por el envenenamiento del ex espía Sergei Skripal y su hija. Las medidas consistieron en la prohibición de exportar de Estados Unidos a Rusia productos considerados de seguridad nacional, como componentes electrónicos o químicos. Y expulsó a 60 diplomáticos rusos tras el cierre del consulado ruso de Seattle.